sábado, 2 de abril de 2011

El silencio

Llevo meses sin escribir por aquí, a veces el día a día te come y a mí me come escribiendo. Quizá por eso o quizá por vagancia hace tiempo que tengo esto un poco abandonado, escribo de vez en cuando y casi por vergüenza: no me gusta dejar las cosas estancadas. Bien es cierto que aquí no lo estoy cumpliendo aunque escribir sea una de mis preferencias vitales.

Hoy he decidido escribir y lo hago en silencio, en la paz que deja el no oir más que los coches pasar por la calle o las puertas de los vecinos cerrarse a portazos. Silencio. A veces es muy necesario. Silencio. Como ahora, en estos momentos lo necesito, necesito silencio. Y paz. Descansar y desconectar a veces viene bien aunque precisamente ahora no es el mejor momento para hacerlo: estamos en precampaña electoral. Los periodistas también la sufrimos, y algunos también la disfrutamos. La política es de poca paz, ahora que lo pienso, más bien de todo lo contrario: de ruido, mucho ruido.

Silencio es la abstención de hablar. O la falta de ruido. Pero lo que no gusta es el silencio impuesto, el que no te dejen hablar, no poder preguntar, no poder expresarte. Algunos podemos expresarnos con palabras, como intento hacer yo en estos momentos. Otra cosa es que lo consiga...

Termino este escueto 'post' y lo hago con mucho ruido, el de mis vecinos de abajo que son especialistas en romper los momentos de paz. Me encanta la música pero no a todo volumen. Hoy se ha acabado mi silencio, que no mi paz. Voy a regarla con música, el volumen no la hace mejor.

1 comentario:

Juan Diego dijo...

"Se ha acabado mi silencio, que no mi paz". Habla por sí solo. Escribes tan bien y describes tan acertadamente el silencio... que lo mejor es añadir pocas palabras. Me ha reconfortado leerte. Un saludo.